Economía Colaborativa

 

¿Para qué comprar un taladro que sólo se usa unos pocos minutos cada seis meses, cuando se puede alquilar a una persona del entorno?

Las nuevas tecnologías, están impulsando modelos de actividad y de consumo alternativo, cambiando las relaciones entre quienes tienen una necesidad y quienes ofrecen un producto o servicio concreto y sobre todo revolucionando la forma de acceder a ésos productos. En este contexto, uno de los modelos que más está creciendo es la denominada “economía colaborativa”. Este modelo, también conocido como “economía compartida” se basa en comprar, vender, prestar, alquilar, intercambiar o compartir productos en función de unas necesidades específicas a través de plataformas tecnológicas.

Los principales tipos de economía colaborativa, son:

Consumo colaborativo, o consumo entre personas. Utiliza plataformas digitales a través de las cuales los usuarios se ponen en contacto para intercambiar bienes o artículos.

Conocimiento abierto: Son aquellas modalidades que promueven la difusión del conocimiento, mediante plataformas informáticas o contactos personales.

Finanzas colaborativas: Principalmente son vías de financiación, mediante microcréditos,  préstamos, y también donaciones. El ejemplo más popular es el crowfunding.

Producción colaborativa: Se trata de redes de interacción digital que promueven la difusión de proyectos o servicios.

Se considera como beneficios principales de la economía colaborativa, los siguientes:

Ahorro económico: La mayoría de productos o servicios que se ofrecen a través de este sistema tiene precios módicos o simbólicos.

Desarrollo sostenible: La economía colaborativa estimula el segundo uso de los productos. Lo que alguien ya no necesita, puede tener un nuevo destinatario en alguna red de contactos.

Gestión de recursos: Otro principio de la economía colaborativa es que si a alguien sirve una cosa, lo más probable es que a otra persona también. ¿Por qué no compartirlo?

Obtención de ingresos extras: Según estudio realizado por JP Morgan en Estados Unidos, entre octubre de 2012 y septiembre de 2015, más de 10 millones de personas (el 4% de los adultos) habían obtenido algún beneficio económico derivado de la economía colaborativa.

Mayor oferta y redistribución de productos. Los productos con un segundo uso y los servicios compartidos amplían la oferta de los mercados tradicionales.

Beneficio medioambiental. La reutilización y los servicios compartidos son una buena manera de contribuir al cuidado y la sostenibilidad de los entornos.

Pero evidentemente, no todo son ventajas. Desde competencia desleal, según algunas opiniones, al anonimato o posibles falsas identidades que permite vender artículos de “dudosa” procedencia, o el más frecuente que es la existencia de prácticas de acoso sexual entre usuarios, una tendencia al alza y que en la inmensa mayoría de ocasiones afecta a las mujeres.

Según un reciente informe elaborado por la consultora PwC,  la economía colaborativa genera 20.000 millones de dólares anuales, con una previsión de crecimiento continuo en la próxima década. Según otro estudio de Nielsen, el 53%  de los españoles ya están dispuestos a compartir, alquilar bienes o vender aquello que ya no utilizan, dentro del contexto de consumo colaborativo.

He tenido la oportunidad de comprobar personalmente con satisfacción, algunos ejemplos:

UBER: Uber Technologies Inc. es una empresa internacional que proporciona a sus clientes una red de transporte privado, a través de su software de aplicación móvil, que conecta los pasajeros con los conductores. Travis Kalanik, fundó en San Francisco, hace aproximadamente 8 años ésta compañía que ha revolucionado el mundo urbano en todo el mundo. ¡La mayor compañía del mundo en transporte de viajeros, sin ningún vehiculo de su propiedad! Su capitalización en Bolsa, es de 65 millones de euros. Opera en 581 ciudades de 81 paises. Sólo en la Bahia de San Francisco, circulan 25.000 conductores.

Su situación legal en Europa, está pendiente de decisiones judiciales y sus principales competidores, son:  Lyft, Blablacar, Cabify, Amovens…

AIRBNB: Airbnb Inc, es una plataforma tecnológica o  Marketplace, para publicar, reservar y alquilar viviendas privadas. Airbnb está presente en 2.000.000 propiedades de 192 países y 33.000 ciudades. Solamente en Barcelona, tiene más de 11.000 anfitriones.

Brian  Chesky, Joe Gebbia y Nathan Blecharczyk,  fundaron esta empresa en agosto de 2008 en San Francisco. Su idea partió de la necesidad de dar cobijo en su apartamento a algunos amigos que venían para asistir a un Congreso. Empezaron con unos colchones hinchables…y ¡han logrado convertir millones de casas en hoteles!

Se calcula que llevan desde su fundación, aproximadamente 30 millones de reservas. Y que el 18% de los más de 6 millones de turistas de origen extranjero que visitaron España durante el mes de junio pasado han alquilado casas de particulares a través de airbnb.

Algunas de las plataformas más activas en los diversos campos de la economía colaborativa  en España, son: Relendo, AlterKeys, Spacebee, Trip4Real, Traity, Zank, Tutellus, WeSmartPark, Shipeer, MyTripleA…

Para finalizar, ¿conocen el concepto “mealsurfing”? Se trata de compartir mesa y mantel con desconocidos. El sistema es muy sencillo, una persona organiza una comida en su casa, y difunde a través de las redes el menú, precio y número de sillas. Cualquier persona puede reservar y terminar comiendo y compartiendo ésa mesa. ¿Estamos preparados?

Miguel Angel OTIN LLORO

Vicepresidente de SECOT-Aragón

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