Economía Altruista

El pasado día 26 de julio, se celebró el “Día Mundial de los Abuelos” ¿qué pasaría en nuestra sociedad, si los abuelos decidiéramos hacer unos días de huelga?

Apuesto, a que al ver el título del artículo, todos ustedes han dirigido su pensamiento a los abuelos, tan preocupados y ocupados en ayudar a sus hijos atendiendo en gran medida a sus nietos. Pero…¿cómo cuantificamos esta importante labor? ¿qué valor ponemos a su dedicación?  Realmente el tema del altruismo y el voluntariado, resulta tremendamente díficil de cuantificar. ¿Convienen conmigo, que si, generan economía? ¿Complementan al Estado, en el mantenimiento del estado del bienestar?

Considero conveniente definir el significado de  altruismo y de  voluntariado. La definición más aceptada de altruismo, es: “tendencia a procurar el bien de las personas de manera desinteresada”.  Y por ende, altruista, es la persona que practica el altruismo. Una definición del voluntariado, puede ser: “conjunto de personas que se ofrecen voluntaria, solidaria, altruista  y desinteresadamente para realizar algo”. Voluntario o voluntaria, la persona que se ofrece para ejercer el voluntariado. Según estudio, el 60% de las personas voluntarias, son mujeres y el 40% hombres. Y de paso decir, que tanto el altruismo, como la solidaridad  y/o el voluntariado, son lo contrario al egoismo.

Existe algún estudio científico sobre el tema. Entre otros, podemos citar a Robin Upton, que en el año 2004 presentó en el Foro Social Europeo, un estudio sobre el impacto de la Economía Altruista como una rama de la economía. Empezándose a hablar de la economía del don (economía del regalo) y  de la economía compartida.

Enumerar y mencionar a las miles de asociaciones y organizaciones que funcionan gracias a la labor altruista y voluntaria de muchas personas, es una árdua y casi imposible tarea. Alguna información da un dato aproximado a nivel nacional, indicando la cifra de 100.000, de las cuales el 30/40 % consideran que son ONG´S. Según el Anuario del Tercer Sector y Acción Social, se calculan en 35.000 Entidades. ¿En cuanto podemos valorar el trabajo de los casi 5 millones de personas que de una u otra manera ejercen una labor de voluntariado?

Como “botones de muestra” reflejo una parte de las actividades  de Cruz Roja y de Cáritas. Cruz Roja cuenta en España con 175.000 voluntarios, organizados en 700 Asambleas Locales, quienes constituyen el motor que permite a la organización desarrollar sus programas y seguir ampliando proyectos que atiendan y cubran las necesidades sociales de aquellas personas  o colectivos vulnerables. Su volumen de ingresos asciende a 556 millones de euros y el número de beneficiarios en proyectos nacionales, supera los 4 millones de personas.

Según su informe anual en Cáritas son más de 83.000 las personas que ejercen el voluntariado en ésta organización, habiendo atendido a casi dos millones de beneficiarios. Otra organización como Manos Unidas, se mantiene principalmente gracias a las donaciones altruistas de muchas personas y a la colaboración de más de 5.000 voluntarios, que trabajan en casi 600 proyectos distribuidos por 58 paises.

Quiero mencionar a “mi” organización SECOT – Voluntariado Senior de Asesoramiento Empresarial. Según su informe de gestión, entre otras acciones, se ha participado en 2.838 proyectos de emprendedores, se han impartido 3.435 horas de formación externa que ha llegado a más de 10.000 alumnos, se ha colaborado con varios programas de mentorización y participado en cientos de eventos orientados al emprendimiento ¿En cuanto valoramos ésta dedicación, presencia y altruismo?

Recientemente se ha puesto de actualidad, la donación de 320 millones de euros que la Fundación Amancio Ortega, ha materializado con diversas autonomías españolas. Importe destinado a la sanidad pública, para la adquisición de máquinas altamente especializadas que favorezcan la lucha contra el cáncer. El altruismo de Amancio Ortega, ha suscitado que algunas asociaciones y algunos políticos, hayan pedido que se rechace ésta donación, al entender que la sanidad pública debe financiarse con fondos públicos. ¿Qué hubieran dicho, si ésta donación se hubiera materializado a la sanidad privada?

No pretendo entrar en el debate, pero… ¿debemos rechazar las ayudas, becas, premios, patrocinios, acciones de filantropía, mecenazgos… que dan personas y entidades privadas, en campos tan diversos como la educación, la música, o el deporte?  Las grandes universidades americanas, de donde procede una gran parte de la tecnología y ciencia que utilizamos, se financian con altruistas donaciones ¿por qué no las rechazan? Y así, gran parte de los descubrimientos y avances mundiales que hoy disfrutamos ¿debemos rechazarlos y renunciar a sus beneficios?

Más información sobre emprendimiento en mi blog: miguelangelotin.es y si quieren seguirme en twitter  @miguelottin

          Miguel Angel OTIN LLORO

Vicepresidente de SECOT– Aragón

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